EL LEGADO DE OSHO

 

Osho o Bhagwan Shree Rajneesh nació en Bhopal-India el 11 de diciembre de 1931 y dejó su cuerpo físico en Puna-India el 19 de enero de 1990.

Fue un místico iluminado que compartió la eterna sabiduría de Oriente de tal forma que los hombres y mujeres de Occidente pudiesen abordar los retos y la urgencia que enfrentan en la actualidad. Promovió con mucha persistencia la necesidad de encontrar la armonía y la unidad que se encuentra en el núcleo de todas las religiones y tradiciones espirituales, iluminando de esta manera la más pura esencia del Cristianismo, el Budismo, el Judaísmo, el Tao, el Sufismo, el Tantra, el Yoga y el Zen.

La visión de Osho es un nuevo hombre para la humanidad. Después de su iluminación en 1953, la evolución hacia ese nuevo hombre fue el foco fundamental de todo su trabajo. En 1963 dejó el mundo académico y su cátedra de filosofía en la Universidad de Jabalpur

para empezar a hablarle a miles y miles de personas a lo largo de toda India. En ese entonces se dedicó intensamente a desarrollar herramientas para la transformación del hombre actual. Desde su perspectiva, el hombre moderno está tan cargado con tradiciones del pasado y abrumado por las ansiedades de la vida moderna, que tiene que asumir un profundo proceso de limpieza antes de que pueda empezar a descubrir el relajado estado, libre de pensamiento, de la meditación.

Osho ha sido considerado un revolucionario, pero en sus términos sería mejor considerarlo un rebelde:

“El Tantra es una rebelión. No digo que sea revolucionario, porque en él no hay política. No digo que sea revolucionario, porque no tiene planes para cambiar el mundo, no tiene planes para cambiar el estado ni la sociedad. Es rebelde, es una rebelión individual. Es un individuo deslizándose fuera de las estructuras y la esclavitud” (extraído de su libro “La Transformación Tántrica”).

En 1974 un campus fue establecido alrededor de él en Puna, India. Lo que al principio fue un pequeño grupo de discípulos con el tiempo se volvió millares de visitantes. Este campo sigue existiendo hoy y es conocido como el Resort Internacional de Osho, siendo uno de los centros de desarrollo espiritual más grandes del mundo. Sigue atrayendo a miles de personas que quieren sentir la presencia del maestro a través de sus meditaciones, terapias, trabajo corporal y programas creativos.

A través de su trabajo Osho habla de prácticamente cada uno de los aspectos de desarrollo de la conciencia humana. Sus discursos, muchos de los cuales están disponibles por youtube, pueden ir desde el significado de la vida y la muerte hasta los conflictos del poder y la política, desde los retos del amor y la creatividad hasta el significado de la ciencia y la educación.

Nunca quiso ser considerado una religión y tampoco le pedía a sus discípulos que se rindieran a él. Con amor y sin juicio, su invitación es que nos reconectemos con nuestro propio gurú interno (gurú es aquel que te trae de la oscuridad a la luz) y sea él a quien nos rindamos, moviéndonos hacia una vida más plena de gozo y menos estresante. En línea con esto, Osho diseñó sus conocidas y únicas Meditaciones Activas que abren el espacio para que el estrés acumulado en el cuerpo y en la mente se liberen, de tal forma que sea mucho más fácil estar en quietud y silencio, y experimentar desde ahí ese estado testigo del ser que es la meditación.

Osho llama a ese nuevo hombre Zorba el Buda: viviendo en conciencia del momento presente, con la capacidad de celebrar la vida tal cual es, alguien cuyos pies están firmemente anclados en la tierra y cuyo brazos pueden elevarse hasta tocar las estrellas.

María Ferrer tomó sannyas de Osho en Khajuraho-India durante el mes de Diciembre de 2015. En ese momento recibió su nombre espiritual, Ma Shanti Tara, de parte de Ma Ananda Sarita, maestra tántrica que fue entrenada directamente por Osho desde que tenía 16 años y hasta que él dejó su cuerpo físico en 1990, y Swammi Ganga, quien fue su guía personal en los templos de Khajuraho.

Al hacerse sannyasin de Osho María se comprometió a llevar una vida auténtica enfocada en su desarrollo espiritual, y a compartir las enseñanzas de su maestro con todas aquellas personas que estuvieran listas para recibir su enseñanza.