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En nuestro programa radial Noches de Dhakini, traemos a diferentes invitados para conversar sobre temas relacionados con el Tantra, qué es y para qué nos sirve. Cada programa gira en torno a una pregunta, que también compartimos con los miembros de la tribu tántrica para que cada uno pueda dar su punto de vista. En esta serie de artículos, recopilamos las respuestas de los diferentes miembros de la tribu. En esta ocasión, la pregunta fue «¿Qué ha pasado en sus vidas desde que están haciendo Tantra, el Tantra les ha cambiado la vida?». Programa del 5 de marzo de Noches de Dhakini, que puedes encontrar en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=C2dYsf-bAf0.

 

¿Cómo les ha cambiado la vida el Tantra?

 

Liliana: “Yo venía en un proceso de cambios y de autoconocimiento. Dejé mi trabajo y mi matrimonio, salí de la ciudad y empecé a demostrarme que yo podía sola. Después de darme durísimo y romper con una cantidad de patrones, durante un año logré mantenerme sola, mantener sola mi casa que era divina y hasta logré el dinero para hacer el taller de bliss… Y, por Dios, ¡que todo se volteó de cabeza! Me pidieron mi casa, mi hijo se enfermó y se fue por varios meses de mi lado. Todo lo que creía seguro y cómodo se fue al piso (literal, hasta se derrumbó una estructura de la casa) y me figuró empezar de cero nuevamente, esta vez con la claridad de que no era la fuerza si no el fluir y soltar (hasta lo que no me creía capaz de soltar), y de que podía hacer todo sola pero es mejor cuando se hace en equipo por un bien mayor. Este ha sido un camino de pasitos, donde me he visto  realmente y he conectado con el corazón. Ha sido un camino de pura magia y sincronía. Hoy, creo en mí y reconozco mi poder. Vivo para servir y no para sobrevivir. Amo este caminar.

Y sí me acuerdo de la advertencia de que el Tantra generaba cambios… jajajaj… Así que solo hay que gozárselo y seguir.”

 

Harold: “Con el tantra, aprendí sobre los chakras, la sanación y poder que cada uno posee. Aprendí que cuando mis diferentes chakras están alineados es cuando puedo realmente escuchar mi sabiduría interior.”

 

Claudia: “Aprendí a estar más presente, sobre todo cuando se trata de dos.”

Carolina: “El tantra me trajo de nuevo a la vida, me recordó el verdadero significado de estar presente para mí, para cada persona con la que me cruzo, para cada momento. Me ha enseñado a bailar con mi sombra y a amarla, me ha enseñado a surfear la vida, a comprender la impermanencia, a rendirme ante la magnificencia de la vida, a ser consciente de que querer mantener todo bajo control duele, a conectarme con mi corazón y mi cuerpo entero y a escuchar su voz, a fluir y a poner límites para llegar a ser lo más auténtica posible.

También, han llegado recuerdos de situaciones y personas que quería olvidar, así que ha sido un camino para sanar el pasado. Es verdad… el Tantra nos escoge y nos conduce hacia lo que debemos sanar para encontrar la plenitud en lo que está, en lo que hay.”

Nataly: “Que si cambió, ¡pues claro sí! La belleza del Tantra me envolvió desde el primer día y quería lo mismo para la persona que me lo había presentado. No entendía por qué ella no lo veía… Lentamente fui entendiendo que cada uno tiene un tiempo y un momento para despertar… Y aprendí a acompañar, a ser una protagonista de cada vida que conocía en este camino y descubrir mi rol para cada quien.

Desde el primer día, sentí el cambio, el solo hecho de la pregunta inicial que me hizo María, ya fue una tentación para conocer más: ‘¿tu vida está bien como está? Si lo está, mejor no hagas Tantra’. Y heme aquí, cinco años después, dejando de lado creencias, fortaleciendo mi fe, descubriendo mi esencia y mi tarea espiritual, porque este camino, va más allá de lo que se ve y es atractivo a los ojos.

Así es que sí. Mi vida se ha puesto de cabeza y se ha vuelto a enderezar, y cada vez soy más agradecida con lo que soy y lo que tengo.”

Clarena: “Aprendí a integrarme cada vez mucho mejor con mi cuerpo físico, con el cual he luchado toda mi vida. Aprendí a fluir en armonía con el placer, fui dejando culpas e integré que el espíritu habita en cada vibración de la vida; y que cada expresión en que nos manifestamos en luz u oscuridad es una experiencia más para ir más adentro, más al núcleo de todo, de consciencia, cómo ser un Dr Manhattan.

Esta mañana pensé-sentí que, para mí, Tantra es alimento para el espíritu”

 

Liliana: “Tantra ha sido una de la herramientas que ha permitido activar el testigo presente. Salir de la película y ver cómo puedo ser la autora de mi historia.”

Fabián: “La condición de Tantrika es siempre ser estudiante, un investigador del ser, un alquimista energético y un amante perpetuo. Cuando se está preparado  (y en ocasiones implica muchos ciclos anteriores de vida) el Tantra te encuentra, el maestro aparece y las circunstancias se alinean. Y aunque parezca fortuito, en realidad es un regalo de merecimiento a quien busca.”

 

Francisco: “El tantra, para mí, ha sido una experiencia tanto humana como divina. Desde lo humano me ha permitido activar ese testigo consciente que me hace detenerme a ver lo que hago sin juzgarme y transmutarlo en conciencia, en comprensión del para qué estoy pasando por esa situación, qué me está mostrando y qué puedo hacer con ello. Desde lo divino, ha sido literalmente milagroso, en tanto «de la nada» en algunas meditaciones profundas he recibido mensajes de la Divinidad, que no puedo explicar desde lo racional, pero que los he sentido e incorporado a mi vida, como por ejemplo descubrir a mi sagrado femenino e interactuar permanentemente con ella, sensibilizándome en la cotidianidad de la percepción de lo femenino en mi ser. Además, y muy valioso, me ha permitido insertarme en un hermoso tejido humano que me sostiene, me contiene y me ama como yo a ellos ¡Ese es un maravilloso regalo tántrico! Sin tejido amoroso de corazones no hay Tantra.»

Carolina: “El tantra me ha enseñado a mirar hacia mi interior y amar cada día más lo que soy; me ha enseñado a apreciar todo lo que me rodea y cada experiencia vivida; a aprender a ser observador de mis pensamientos, a expandirme.”

 

***

A veces, pareciera que la enseñanza básica del Tantra, la aceptación total de lo que es y de lo que eres, fuera fácil; casi parece un llamado a indulgencia, a la pasividad. Pero la verdad es que aceptar y honrar tu verdad requiere de coraje, y hay mucha actividad en permitir lo que has estado rechazando toda tu vida. Esto implica atravesar muchos miedos y permitir que se caiga todo lo que no sea auténtico. Ciertamente, la cosas no permanecen iguales una vez que comienzas a llevar una vida tántrica.

 

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